Aquí no se puede hacer nada.
No hay olor a casa,
no hay esperanza en las manos.
No hay calor,
hay tanto frio que la piel se endurece,
se parten los nudillos.
Aquí no hay hombros,
ni comida con sabores,
acá la gente es hueca,
y cuando duermen se sacan los corazones.
Aquí no estas tú,
ni siquiera estoy yo.
Aquí soy de carboncillo,
mancho las paredes con mis talones.
Me perdí entre las rotondas,
crucé con rojo,
me abroché los zapatos en plena kennedy,
te llamé sin saldo,
y puta madre que lloré.
Puta madre que te busqué.
Perdí las llaves, amor.
No llega el ascensor y la escalera tiene jabón.
Perdí las llaves, amor.
¿Ábreme la puerta?
Se me partieron los labios con las luces de los autos.
Se me achicó el estomago de tanto aire.
Se me cayeron los pómulos.
Se me agarrotaron las venas.
Se me entumieron las piernas.
Pero no te desarmé,
no te destilé.
Amor, ábreme la puerta?
Que veo el inverno,
lo veo frio, y sin techo.
5.4.11
30.3.11
20.3.11
MISERABLE PEDACITO DE MUJER
Haz tronar tus dedos,
apreta las pestañas,
amarra los pies.
Descascara la retina
y babosea tus nudillos.
Pedacito de mujer;
reune los poros en tu pecho
e inventa un salto mortal.
Lánzate en neblina (solo para que nadie diga que lo hiciste para otros)
y cae con desparpajo.
Limpiate ese hoyo que te formaste en el pecho.
Métele aniz.
Métele chocolate amargo.
Métele agua.
Agua y verdades.
Tómala a ella y déjala ahí dentro,
limpiala con un buen jabón;
de granada y sal de agua.
Sécate al sol.
Desnuda.
Sin piel.
Y yo sé,
te vas a ver y vas a querer creer,
pero pese a todo:
Te vas a seguir sintiendo un miserable pedacito de mujer.
apreta las pestañas,
amarra los pies.
Descascara la retina
y babosea tus nudillos.
Pedacito de mujer;
reune los poros en tu pecho
e inventa un salto mortal.
Lánzate en neblina (solo para que nadie diga que lo hiciste para otros)
y cae con desparpajo.
Limpiate ese hoyo que te formaste en el pecho.
Métele aniz.
Métele chocolate amargo.
Métele agua.
Agua y verdades.
Tómala a ella y déjala ahí dentro,
limpiala con un buen jabón;
de granada y sal de agua.
Sécate al sol.
Desnuda.
Sin piel.
Y yo sé,
te vas a ver y vas a querer creer,
pero pese a todo:
Te vas a seguir sintiendo un miserable pedacito de mujer.
20.12.10
Non so chi sono io.
Quiero aclarar que el-no-saber-quién-soy no tiene nada de angustiante; es más bien reconfortante y algo aliviante.
Y-ante-todo... Es lindo.
Dejé de saberlo en el momento en que dejé de acudir a mi y a mis "pero", a mis "quiero".
Empecé a darme cuenta de que aullar encerrada en la cortina de baño no tiene nada que ver con ducharse, que sacrificar las yemas de mis dedos por canciones violadas no tiene razón. Descubrí que mi rareza no va por dejar la cabeza adormecida de música-re-recurrida en el metro. Y me fijé que mis uñas no tenían esa parte blanca que tienen todos cerca de la piel.
Entonces dejé de saber quién soy y me volví un yo-que-es, pero que no se limita por saber cómo es ni qué es lo que no hace.
Creo que dejé de saberme de antemano.
Y es bueno porque ahora empecé a saber otras cosas.
A saberte a tí, por ejemplo. Y ni tanto tampoco, no es estudiarte, es saber mirarte.
Ya no sé quién soy, solo se que hay más luz de la habitual.
17.12.10
7.12.10
8.11.10
27.10.10
En otoño vamos a ver películas.
Y en invierno, vamos a salir a caminar sin paraguas;
y para ese entonces te va a gustar la lluvia (te prometo),
yo no me voy a enfermar porque ya habré aprendido a dejar de hacerlo.
Vas a usar el gorro que te regalé el domingo pasado,
y comer las galletas que hicimos en la tarde.
Voy a tener las manos sin guantes,
porque desde que tengo las tuyas no necesito más.
Y cuando volvamos a la casa nos sacaremos las hojas pegadas en los zapatos;
el agua en la punta de la nariz,
los abrigos y las bufandas.
Cuando salgamos a caminar sin paraguas:
a mi se me van a olvidar las llaves,
pero tu vas a andar trayendo las tuyas,
ya que con la lluvia, tu sabes que me pierdo.
25.10.10
17.10.10
14.10.10
Караколь бумаги
Y eso que yo nunca he sido de esas, y con esto quiero decir que mi rango de muertes de caracoles era ínfima (o casi nula). Esto pasaba porque, en las noches, mi visión de las calles se limitaba solo a mis pies y con suerte quizás al semáforo que nunca respetaba.
Pero ahora todo es distinto; ahora ya perdí la cuenta de mis atentados "anti-crustaceos", y tengo la certeza de que algunos incluso han intentado salvarse gritando, justo antes de que mi pié destruya sus pequeñas antenitas y sus fascinantes casitas en espiral.
últimamente he pisado muchos caracoles,
porque ahora
a mi lado,
estás tú
sonríendo de mi mano.
(cómo no mirarte, si te envuelven las luces más rutilantes y el vaho más delirante).
(cómo no mirarte, si te envuelven las luces más rutilantes y el vaho más delirante).
24.8.10
16.8.10
11.7.10
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